La voz de “EGIN” se volvió a escuchar en el aniversario del cierre policial
es el reportaje publicado por GARA el 16 de julio de 1999.
Jabier Salutregi subrayó el esfuerzo de quienes apoyaron el proyecto comunicativo
Un año después de la ocupación policial de la sede de Hernani y las delegaciones de Iruñea, Gasteiz y Bilbo, representantes de los medios de comunicación cerrados por orden de la Audiencia Nacional se reunieron ayer ante el edificio en el que trabajaron hasta el 15 de julio de 1998.
La introducción corrió a cargo de dos locutores de "Egin Irratia" quienes hicieron un breve relato de lo acontecido durante aquellos primeros días, destacando que trescientos trabajadores se vieron privados de sus puestos de trabajo y 20 personas ligadas a las empresas que hacían posible la difusión de estos medios han sido procesadas, junto a otros diez imputados, por el juez Baltasar Garzón.
En la improvisada mesa de la redacción se podía ver un ejemplar del número especial de "Egin" elaborado con motivo del aniversario del cierre forzoso. La primera página está ocupada por un editorial que leyó el director del diario, Jabier Salutregi, en el que concluye afirmando que "'Egin' hoy es ya leyenda viva, pues su cierre marcó un antes y un después en la comunicación de Euskal Herria".
Salutregi agradeció "el esfuerzo generoso" de todos quienes, durante más de veinte años, ayudaron a sostener ese proyecto comunicativo, que calificó de "ejemplar, imborrable y referente para la Historia de Euskal Herria". Tras subrayar que todo lo ocurrido desde entonces refleja claramente "la naturaleza política" de la clausura de estos medios, también hizo referencia "a todos y cada uno de cuantos contribuyeron, con su inquina, obsesión, rencor y perversidad políticas, a alcanzar la pírrica victoria de callar las palabras de un periódico y una radio".
Estas palabras fueron dirigidas, más concretamente, a quienes "nos criminalizaron con el objetivo de que miles de ciudadanos vascos se quedaran sin su medio de comunicación". Jabier Salutregi afirmó que, no obstante, este proyecto periodístico "tuvo tiempo de lanzar al viento sus semillas".
La situación laboral en la que quedaron los ex trabajadores de "Egin" y "Egin Irratia" fue expuesta por Patxi Hernández, miembro del comité de empresa, quien hizo hincapié en que "también los derechos que nos correspondían como trabajadores fueron pisoteados por Garzón y Mayor Oreja".
De la noche a la mañana
Según relató Hernández, el primer paso que dieron los trabajadores fue la tramitación de los expedientes de suspensión de empleo "para poder subsistir cobrando el desempleo". También recordó que "de la noche a la mañana alrededor de trescientos trabajadores nos quedamos sin empleo, nos cerraron la empresa e, incluso, algunos de nuestros compañeros tuvieron que pasar por prisión".
Precisamente, José Mari Elosua, letrado de la defensa, analizó la situación procesal del sumario en el que se incluye el "caso Egin" y afirmó que los argumentos en los que se basa la instrucción de Baltasar Garzón "no tienen base real". En ese sentido, señaló que, desde el punto de vista técnico jurídico, "esta operación no tiene ninguna justificación, ya que va contra toda legalidad y es insostenible en un Estado de Derecho".
A pesar de que hace un año este asunto provocó una cascada de manifestaciones desde el mundo político, muchas de ellas aplaudiendo el cierre, ayer no hubo más reacción pública que la de HB, formación que indicó que la "aberración" que supuso esta clausura "ha supuesto para sus autores políticos y jurídicos la mayor de las descalificaciones ante la sociedad vasca".
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